¿Freelance o en plantilla?

Cada año salen del horno muchísimos traductores que, de repente, no saben qué hacer con su vida, cómo enfocar su carrera, su profesión. Durante la carrera, ningún profesor nos pintó esta profesión como si fuera la tierra de Jauja, todo hay que decirlo. Más bien nos dijeron que haría falta mucho esfuerzo, talento, iniciativa y constancia para abrirnos paso en este mundo, con el «pequeño» añadido de la crisis brutal que estamos viviendo. Todo muy alentador.

Cuando yo terminé la carrera, hace dos años, la cosa pintaba tan mal en el mercado laboral que nos lanzamos prácticamente todos a un máster para «hacer tiempo». Al terminar dicho máster, el verano pasado, me tomé el resto de las vacaciones para mí, para viajar, para pensar en mi futuro y en lo que me gustaría hacer. En septiembre, me puse a buscar trabajo sin descanso y con ilusión. Repartí cientos de currículos a cientos de agencias de traducción, editoriales, productoras, empresas más conocidas y menos conocidas tanto en Galicia como en el resto de España y parte del extranjero.

Tenía (y tengo) tantísimas ganas de trabajar y desarrollar todo mi potencial como profesional de la traducción y trabajar duramente para ser una de las mejores que cada día que pasaba sin encontrar trabajo se convertía en una pesada losa que debía cargar sobre mi espalda, y mis ánimos tampoco estaban en su mejor momento.

Si hay algo que he tenido clarísimo desde siempre es que, pase lo que pase, no me gustaría dejar de aprender nunca. Supongo que el ser inquieto, curioso, entusiasta y sentir interés por casi cualquier tema es una característica inherente a la mayoría de los traductores. Por esto mismo, me decidí a hacer un curso sobre Comercio Internacional mientras seguía buscando trabajo. A medida que pasaba el tiempo, mi listón y mis expectativas iban bajando cada vez más, hasta el punto de pasar de decir «quiero trabajar en traducción» a decir «quiero trabajar en traducción».

A día de hoy, sigo buscando un trabajo que me llene y me permita vivir de él, pero no me gustaría abandonar mi ilusión de trabajar como traductora. Ahora mismo estoy haciendo un curso de Marketing 2.0 y otro de Community Management por la Universidad de Alicante para ampliar conocimientos, horizontes y tener siempre otras vías de escape al margen de la traducción ya que, en un futuro, no descarto estudiar y dedicarme al Turismo.

Sin embargo, en estos últimos días, un colega de profesión conocido por todos, me ha estado animando con el tema de la búsqueda, me ha ayudado y me ha orientado con el tema de trabajar en plantilla o establecerse como autónomo.

Confieso que yo le tengo mucho miedo a lo de trabajar como autónomo porque el tema fiscal se me va mucho de las manos (para eso están las gestorías, lo sé) y, en principio, lo que parecía ser lo ideal para mí era el poder trabajar en plantilla para una empresa y tener la seguridad de que vas a ingresar lo mismo todos los meses y la estabilidad que eso te aporta en tu vida. Todo esto a día de hoy es una utopía tremenda, también lo sé. Precisamente por eso, me estoy planteando la otra opción, pero me ayudaría muchísimo conocer sus pros y sus contras, la opinión y consejos personales de traductores en ejercicio, tanto autónomos como en plantilla, y una palmadita en la espalda para que esto no se me haga tan cuesta arriba.

Cualquier comentario que pueda arrojar un poco de luz a mi vida será bienvenido. :-)

¡Ánimo, que ya es jueves!

P.S. No quería terminar esta entrada sin mencionar a ese colega que me ha abierto los ojos a nuevas posibilidades laborales y muchas cosas más que él ya sabe. Gracias, Tenesor, por tu paciencia, tu comprensión, tu amabilidad y tu cultura sin fin.

Advertisement

32 pensamientos en “¿Freelance o en plantilla?

  1. Hola Alba,

    Yo no soy muy ducha en la materia (^^) pero te dejo aquí unas entradas (tanto de traductores como de agencias) que yo he encontrado interesantes al respecto:

    - http://www.rlozano.com/vademecum.php?d=3 (Ricard Lozano)
    - http://www.eostraductores.net/2011/03/la-senda-del-traductor-novel-2-pros-y.html
    - http://algomasquetraducir.com/2008/11/06/%C2%BFtrabajar-en-plantilla-o-de-autonomo/ (Pablo Muñoz)
    - Entrevista de Oliver Carreira a Eugenia Arrés: http://olivercarreira.es/blog/2011/10/13/entrevistas-a-profesionales-eugenia-arres-traductora-freelance/
    - http://www.dixit.es/traductor-autonomo-traductor-en-plantilla/

    ¡Espero que te sirvan de algo!

  2. El mundo pertenece a los se arriesgan. Todo cuesta y empezar como traductor autónoma es duro pero se puede lograr. Constancia y paciencia dos cualidades a tener en cuenta y mucho, mucho trabajo de búsqueda de potenciales clientes. Suerte!!!

  3. Espero no tener que arrepentirme dentro de muchos años de lo que estoy diciendo y defendiendo ahora. No defiendo el ser autónomo o freelance como la situación ideal para cualquier trabajador y, en concreto, traductor. Sin embargo, creo que, a día de hoy, términos como seguridad laboral, estabilidad, etc. necesitan una profunda revisión. A día de hoy, creo que la seguridad y la estabilidad que ofrece trabajar en plantilla como trabajar de autónomo es la misma. Pero con diferencias considerables: el despido supone una decepción y un golpe moral sumamente duro y, en ese caso, levantarse no es fácil. En cambio, considero que, cuando un autónomo deja de recibir encargos, aunque solo sea por unos días, el tener que pagar la cuota de la seguridad social, las declaraciones trimestrales y las facturas propias de cada uno suponen un estímulo para, al menos, no parar y seguir buscando clientes debajo de las piedras. Esa necesidad, en ocasiones, agudiza el ingenio.

    Confieso que yo también tuve los mismos miedos que planteas y también, para hacer tiempo, hice un doctorado y luego me preparé un máster -no me pude matricular y me pasaron toda la documentación y los apuntes. Cuando hablo de todos mis años de experiencia como traductor, siempre pienso que debería descontar los dos primeros años, pues suponen más bien un tiempo de aprendizaje -y de qué manera- que de trabajo en realidad. Esos dos primeros años el traductor aprende a traducir de manera profesional, aprende a lidiar con cuestiones empresariales y de marketing que nadie nos enseñó en la carrera y recopila muchos conocimientos que, a la larga, nos ayudan a mejorar y crecer día a día.

    Con respecto a una de tus frases, eso de “quiero seguir aprendiendo”, te garantizo que así será. Aprenderás lo que tú quieras. En mi caso, que traduzco mucha documentación sobre medicina y sobre derecho, nunca he dejado de aprender. Además de ello, ayer, para una interpretación, hice casi un máster exprés en desalación de agua de mar mediante ósmosis inversa.

    Como digo siempre, pasión más dedicación es igual a éxito. Y, cuando hablo de éxito, no me refiero a lo económico, que también es importante. Para mí, no hay mayor éxito que dedicarse a aquello con lo que uno disfruta.

    Disculpa el rollazo este.
    Saludos desde Canarias

    • De rollazo nada. Siempre es un honor tenerte por estos lares. Una vez más, muchísimas gracias por los ánimos y por la confianza que pones en mí. Puedes estar seguro que lucharé por conseguir mi sueño y lo lograré, con mucho esfuerzo, pero lo lograré. No estoy acostumbrada a que me regalen nada, así que sé lo que vale un peine. Los golpes no me asustan, me curten en todos los sentidos. ¡Ahora toca currárselo! :-)

      ¡Un abrazo, Tenesor!

  4. Muy buena entrada, en ese punto hemos estado todos en algún momento me temo… Mi experiencia personal es un poco diferente, porque en cuanto acabé la carrera me lancé a la aventura y me fui a Holanda, donde encontré trabajo como traductora en plantilla a las dos semanas. Hice un intento de volver a España y trabajar de autónoma, pero me faltaban contactos: es dificilísimo que un cliente empiece a trabajar contigo si no te conoce de nada. Asi que volví a irme, pero la morriña hizo mella, así que conseguí (milagro!!!) un trabajo en plantilla en Barcelona. Tengo que decir que fue como una luz al final del túnel en su momento, no me lo podía creer. Después de un año y medio en la empresa y de haber cogido experiencia en otras empresas anterioremente, decidí ponerme como autónoma y volver a Galicia. Tengo que decir que, con los contactos que he hecho en estos años, entras mucho más fácilmente en el mercado. Llevo ya casi tres años como autónoma y no me puedo quejar, tengo bastante trabajo y unas tarifas decentes para como está el mercado. Mi recomendación para los traductores que acaben la carrera y no quieran acabar trabajando de “secretarias/os bilingües” u opositando para dar clases es que se vayan al extranjero. No sé cómo está la cosa en otros sitios, a mí solo me consta que en Holanda hay bastante trabajo de traducción… Una de las cosas que echo de menos en muchos traductores que he conocido es que, a pesar de que puedan tener mucha iniciativa y entusiasmo, se obsesionan con ir por un camino y no hacen más que empotrarse contra el mismo muro una y otra vez. A veces es mejor rodearlo. Mi decisión de irme (la segunda vez) no fue fácil, yo quería estar cerca de la gente a la que quería, pero no quería resignarme a trabajar en algo que no me gustaba. Tuve que elegir y, hoy por hoy, creo que el sacrificio de pasar unos años separada de mi gente ha merecido la pena. Ánimo, si sigues buscando no tardarás en encontrar tu propio camino ;) (mis disculpas si hay errores de redacción, he ido vomitando las cosas como me salían y no he tenido tiempo de revisar lo que he escrito). Un abrazo!

    • ¡Hey! Muchísimas gracias por tu opinión y tus consejos, Alejandra. Me han sido de gran ayuda. Entiendo que es difícil “abandonar” tu tierra a ciegas en busca de algo que ni siquiera sabes si vas a encontrar, pero está claro que el que no arriesga, no gana. Y lo de rodear el muro es una buena opción y, de hecho, la estoy barajando también. Supongo que antes de tomar la decisión de irme, necesito agotar hasta el último recurso aquí. Lo bueno es que no me cierro puertas. Iré donde haya trabajo, está claro.

      ¡Un abrazo! :-)

      • Hola :) Pues si te animas a irte y quieres que te pase contactos en Holanda, déjame un mensaje y hablamos, que de vez en cuando mis antiguos jefes me preguntan si conozco a alguien interesado en irse allá ;)

  5. Hola, Alba.

    Por mi experiencia personal, yo recomiendo a todo el mundo que trabaje durante un tiempo en plantilla si tiene esa posibilidad. Pero también te digo que pasados unos meses como traductora en plantilla, el cuerpo te empezará a pedir otra cosa. Esto suele suceder cuando te cansas de comerte todos los marrones (por ejemplo, traducciones urgentes o reclamaciones de clientes por traducciones que tú ni siquiera sabías que existían).

    Tuve la suerte de trabajar casi un año en una agencia de traducción, justo después de licenciarme. Aprendí muchísimas cosas. Ahora, que llevo ya casi un año como autónomo a tiempo completo, no me planteo volver a trabajar de asalariado. Está muy bien tener la nómina asegurada a finales de mes y sí, hacerse autónomo da miedo (y la familia no suele ayudarte mucho; de hecho, la mía me decía que por qué no preparaba unas oposiciones), pero una vez que das el salto, si te va bien, no querrás dejarlo.

    No hay ningún secreto ni ninguna fórmula mágica. La receta que suele funcionar es el trabajo constante y una actitud positiva. Al final, acaban llegando los resultados. :-)

    Mucha suerte,
    Manuel

    • ¡Hola, Manuel!

      Es muy interesante ver las diferentes opiniones sobre el tema, se aprende mucho y da mucho que pensar. Una visión muy interesante la tuya. Agradezco mucho tu comentario.

      ¡Un saludo!:-)

  6. ¡Hola! Yo también me siento muy identificada. Cuando acabé la carrera no tenía dinero para apuntarme a un máster, así que probé suerte en buscar trabajo. No sé si para bien o para mal, encontré trabajo en una agencia al medio mes. En esos momentos me sentía súper afortunada, como si una fuerza superior me iluminase, ya que obviamente no es nada fácil encontrar trabajo con tanta facilidad. Pero, luego, no me extrañó tanto. La agencia en cuestión no era precisamente muy profesional pero, por necesidad y por ganas de aprender (que algo sí que aprendí), continué trabajando en plantilla. Como bien dices, en esos momentos me interesaba tener esa estabilidad económica mensual. Incluso llegaron a hacerme indefinida. Pero, a día de hoy (y desde hace muuucho tiempo), que te hagan un contrato indefinido no es garantía de nada. Desconozco totalmente la experiencia de un traductor autónomo, pero estar en plantilla también tiene el riesgo de que, cuando menos te lo pienses, te echen a la calle porque deciden “alimentarse” de traductores en prácticas…

    Por suerte, poco tiempo después encontré trabajo en otro sitio que nada tiene que ver con la traducción (y ahí sigo). La diferencia es que hace unos meses pude matricularme en un máster y, como tantos otros, estoy formándome más a la vez que hago tiempo… Veremos en junio, cuando acabe, qué me tocará hacer.

    ¡Saludos!

    • ¡Hola, Patricia!

      Muchas gracias por pasarte y dejar tu comentario en el blog. Está claro que la vida da muchas vueltas y nunca sabemos dónde vamos a ir a parar. La clave está en ir probando aquí y allá y quedarnos con lo que más nos convenza siempre. ¡Hay que perseverar!

      ¡Un saludo! ;-)

  7. Alba, me ha encantado tu post.
    Yo me encontré en tu misma situación. Al fin decidí darme de alta como autónoma, viendo que mis envíos masivos de currículos no daban resultado. Lo importante es saber qué es lo que quieres y hacer todo lo posible para llegar a tu meta.
    Aunque los primeros meses sean difíciles, una compañera de profesión una vez me dijo: “Si no empiezas, no puedes saber de ningún modo si funcionará o no”. Hay que lanzarse y si no funciona, siempre se puede cambiar. Pero a la larga terminas viendo que tu esfuerzo tiene recompensa.
    Suerte.

    • ¡Hola!

      Me alegro de que te haya gustado la entrada. A veces, salen cosas más interesantes cuando simplemente te echas a escribir que pensando y repensando temas de los que hablar. Hay un dicho que me gusta mucho: Si lo que vas a decir no es mejor que el silencio, no lo digas.

      Está claro que por mucho que te aconsejen, digan o recomienden, no hay como vivir cada experiencia en tus propias carnes para juzgar.

      ¡Un abrazo! ;-)

  8. ¡Hola!
    Yo también tuve suerte cuando acabe la carrera y pude trabajar con contrato en prácticas medio año en la empresa de traducción en la que había hecho mis prácticas de la carrera. Luego estuve casi un año más haciendo prácticas en otra empresa de traducción, esta vez en el extranjero, y después ya un trabajo “de verdad” en plantilla en otra empresa de traducción y sinceramente, aprendí más en esas tres experiencias que en toda la carrera. Además, al ver cómo trabajaban en sitios distintos, me hizo ser capaz de tener una visión más clara del negocio y cuando me lancé al trabajo como autónoma, ya tenía mucho aprendido: sabía utilizar las herramientas de traducción asisitida más utilizadas (sin tener que pagar por cursos, si no que me pagaban a mí cuando aprendía), aprendí a organizarme muy bien el trabajo, a saber de qué pie cojean muchos clientes… Así que mi consejo siempre es estar un tiempo en plantilla para aprender de otros compañeros y hacer contactos, incluso si es haciendo prácticas… te sale más barato que un máster y aprendes mucho y ganas experiencia, y después ya, pues de cabeza al mundo freelance :-)
    Por lo que sea que te decidas, mucha suerte y sobre todo, que nadie te quite las ganas de currar y de llegar lejos :-)

  9. La cuestión de trabajar autónomo o en plantilla creo que depende más de cada uno. Por supuesto, la experiencia en plantilla te dará muchísimas cosas que siendo autónomo te costará más (tiempo y dinero), sobre todo de cara a aprender a utilizar programas o conocer cómo se mueve el mundillo (como bien ha dicho Judit). Sin embargo, hay demasiados traductores y muy pocas plazas en plantilla, así que, para mí, quedarse esperando a que te den un trabajo en plantilla es perder un tiempo que podrías aprovechar haciendo traducciones de forma autónoma y adquiriendo experiencia (que es lo que las agencias te pedirán para cogerte en plantilla, y más aún hoy en día).

    Ambas tienen sus cosas buenas y sus cosas malas. Yo trabajé 3 años y medio en una empresa y me creaba mucho estrés eso de tener que estar a una hora duchada, vestida y corriendo para llegar a tiempo a la oficina. Después, en la oficina, ni aún no teniendo nada que hacer ese día podías hacer lo que te diese la gana. Muchos dicen que prefieren trabajar en plantilla porque así se socializan… Pues qué quieres que te diga, a mí me echaban la bronca si me veían hablando con alguien más de 5 minutos… Y eso me estresaba mucho, sobre todo porque siempre cumplía al final del día y si me tenía que quedar media hora más, me quedaba, mientras que había gente que llegaba 5 minutos tarde y 10 minutos antes de la hora de salir ya estaban apagando el ordenador. Si eres autónomo entras y sales cuando quieres (al fin y al cabo, si te quedas trabajando hasta las 8 de la noche será tu culpa), no tienes que dar explicaciones (más que por algo que hayas hecho mal), puedes trabajar en pijama, en falda, en chándal o como te dé la gana, comes cuando quieres, y si un día no tienes trabajo, puedes dedicarte a tus labores (mientras que estando en plantilla casi siempre te tocará “disimular” y pretender que sí tienes trabajo)… Vale, sí, hay que tener también una rutina y esas cosas, pero es TU rutina, y no la que te imponen. Por supuesto también hay gente que no soporta trabajar desde casa y quiere a toda costa encontrar un trabajo en plantilla. Para gustos los colores.

    • Muchas gracias por tomarte tu tiempo para compartir tu opinión sobre el tema. Lo cierto es que me has aportado una visión muy interesante de ambas partes y, tanto si me decido por una como si me decido por la otra, ahora por lo menos sabré verle el lado positivo a las dos.

      Saludos, Curri. :-)

  10. ¡Buenas!
    Me ha encantado tu post. Sin embargo, muy a mi pesar, mi comentario no versa sobre consejos útiles que mi experiencia (prácticamente inexistente) pueda darte, sino más bien al revés. Actualmente, estoy a punto de finiquitar mi licenciatura en TeI, de modo que tú eres como mi yo futuro dentro de 6 meses o un año. Estoy teniendo las mismas dudas existenciales que tú: termina la carrera, ¿qué hago? ¿Vuelvo a irme al extranjero para mejorar mi segunda lengua extranjera? ¿Hago un máster para “llenar”? ¿Busco trabajo? ¿Dónde lo busco, y de qué forma? Autónomo o en plantilla, ésa es la eterna cuestión.
    Iba a hacer una publicación un día de estos acerca de este tema, me encargaré de citar tu texto como recomendación. Espero que encuentres/emos la luz en este camino! Saludos.

    Paula

    • ¡Hola, Paula!

      Muchísimas gracias por tu comentario. Hace 2 años yo estaba con las mismas dudas que tú y, como en ese momento el panorama pintaba muy mal, me decidí por el máster (más tiempo para pensar qué hacer con tu vida, ya ves) y al terminarlo, vuelta al mismo punto de partida. Eso sí, con dos líneas más en el CV. Yo creo que independientemente de decantarte por una cosa o por otra, lo importante es no tener períodos muertos en tu vida (en tu currículum) y estar siempre haciendo cursos, másters o lo que surja para seguir formándote. Así nunca será tiempo perdido y además lucirá.

      Mucho ánimo a ti también y mi consejo es que el verano después de terminar la carrera lo disfrutes al máximo y desconectes para empezar con fuerza y con las ideas claras en septiembre.

      P.S. El enlace a tu blog no funciona. Te agradecería que me lo pusieras por aquí para estar pendiente de esa actualización y tu seguro que interesante punto de vista. ;-)

      Un saludo,
      Alba.

      • Hola, Alba!
        He estado haciendo retoques en la web, por eso no se te funcionaría antes el enlace. El nuevo link es: http://tradsir.blogspot.com/
        ¡Espero que disfrutes del post! A ver si me puedes ayudar con la preguntita que he puesto en la postdata, sobre cómo añadir los bottoms de Twitter/FB para compartir el post. ¡Gracias!

  11. Pingback: Optismismo, pesimismo y realismo « si La Malinche hablara

  12. Hola Alba,
    Esto es algo que sólo tú puedes decidir y tu propia experiencia te ayudará a valorar los pros y los contras. Después de cuatro años y medio en una de las empresas de traducción más grandes de Europa, acabé muy quemada y aproveché mi situación personal para mudarme a otra ciudad y empezar de cero. Estuve buscando trabajo de cualquier cosa, menos de traductora, y también me planteé montarme el chiringuito y ponerme de autónoma, pero el miedo a acabarme los ahorros pronto y no poder pagar la hipoteca me superó. Al final, encontré trabajo en otra empresa de traducción, donde estoy actualmente, y estoy encantada. Debo decir que ahora ocupo otro cargo fuera del área de producción, y eso también me motiva porque es un puesto menos monótono que el de traductor/revisor/gestor de proyectos.
    Para empezar, te aconsejo que empieces en una empresa. Como ya han dicho, aprenderás a saber qué quieren los clientes, a conocer el proceso completo, tendrás la posibilidad de aprender muchas herramientas sin tener que comprártelas, y también a conocer las tarifas y lo que se incluye en ellas, muy importante.
    Si pasado un tiempo (cosa que creo que es parte del ciclo natural de la vida del traductor) te lanzas a ponerte de autónoma, tendrás un bagaje que las empresas que te contraten también valorarán.
    Como han dicho, lo de la estabilidad laboral ya no lo es tanto, así que a menos que tengas ataduras como yo, no lo tendría demasiado en cuenta.
    Y si no, piensa que en una agencia puedes tener otros cargos, como yo. Lo del Community Management no está nada mal, podrías ser Community Manager en una empresa de traducción, sigues dentro del sector pero viéndolo desde otro ángulo.
    Suerte en cualquiera de las decisiones que tomes, y saludos desde Málaga.

  13. ¡Hola, Alicia!

    Muchas gracias por pasarte a dejar tu opinión. Lo cierto es que estoy hecha un lío y vuestros consejos me están sirviendo muchísimo para decidirme y, sobre todo, para levantarme un poco el ánimo (que buena falta me hace). Me ha encantado tu punto de vista y, en concreto, el último párrafo ha sido bastante revelador para mí. Yo también creo que no hay que obcecarse con una cosa solamente teniendo más habilidades que se pueden explotar.

    ¡Un abrazo!

  14. Hola, Alba

    Encontré tu blog de casualidad y leí la nota por curiosidad. Mi post es “unja palmadita en la espalda”. Yo me recibí el año pasado y, como bien decís en esta entrada, ya no sé muy bien qué hacer con mi vida. Sobre todo porque tengo tiempo libre (WTF?) cosa que no pasaba mientras estudiaba y trabajaba. Por suerte, estoy trabajando como traductora en la parte de subtitulado de dos productoras. El subtitulado es una rama de la traducción que (al menos en las carreras de Argentina) no fomentan mucho, pero que está bueno y es entretenido para empezar. Yo trabajo como freelance desde casa. El tema de la estabilidad económica es un tema, aunque después de 9 meses de trabajo logré tener un sueldo pasable. A mí lo que más me preocupa es la estabilidad horaria, es decir, poder controlar los horarios, porque al trabajar desde casa se hace difícil. Así he pasado (varias) noches sin dormir -literalmente- como he estado días sin trabajo. Tal vez anoto eso a los contras del trabajo freelance. Los pros son que me pude tomar un mes de vacaciones, que no tengo que viajar y que si me quedo dormida (cosa que me pasa seguido) nadie me reta =) El tema del fisco se puede solucionar con un contador. No hace falta que te encargues vos. Y sí, la cagada es que no cobrás aguinaldo, ni hs extra (y eso que haces muchísimas), ni tenés vacaciones pagas y vos tenés que encargarte de ir a cobrar de solucionar los problemas que te surjan, etc.
    En realidad, mi consejo es que sigas tu búsqueda, que no te desanimes porque trabajo hay y que agarres lo que puedas cuando se presenta la oportunidad. Es decir, que empieces por algún lado, no importa mucho en qué, porque eso es lo más difícil. Yo me frustraba = que vos, pero estando trabajando me llegaron otras ofertas y me di el lujo de rechazar.
    No le creas a los profesores que te desaniman. Yo tengo a algunos entre ceja y ceja porque en vez de alentarte te tiran mala onda. Es cierto que no es todo color de rosa en nuestra profesión (por qué no nos gusta programación que están laburando a full???), pero el panorama tampoco es gris y mucho menos negro. Tengo muchos compañeros que están trabajando (y bien) en esto. Solo es cuestión de ser perseverantes y creativos me parece a la hora de salir a buscar.
    Bueno, espero haberte ayudado. Otra característica (creo yo) de los traductores es que somos solidarios. El egoísmo no nos lleva a nada, mucho menos ser introvertidos. Una colega con más experiencia me contó una vez que consiguió un cliente hablando con el empleado de un supermercado coreano. Así que otro consejo es que a TODO el mundo le digas que sos traductora y le ofrezcas tus servicios. Nunca se sabe quién los puede necesitar.

    Un saludo y mucha suerte!!!
    Desde Argentina.

    • Hola, Julieta:

      Muchísimas gracias por tu comentario y esas palabras de aliento. La verdad es que, a raíz de haber publicado este post y al leer las opiniones y consejos de muchos traductores, he cambiado de mentalidad. Ahora soy mucho más positiva y tengo más entusiasmo por lo que hago y me gustaría hacer. Está claro que si quieres que las cosas cambien, tienes que hacer que cambien. Y estoy en ello ya.

      En cuanto a lo de que los traductores somos solidarios, cada vez estoy más convencida de ello. Desde que me he metido más de lleno en este blog y en las distintas redes sociales, he tenido la oportunidad de conocer a colegas fantásticos tanto por dentro como por fuera y que siempre están dispuestos a echarte una mano. Estoy orgullosa de mi gremio, definitivamente.

      Un saludo desde España. ;)

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s